En el Alb en EttlingenEn el Alb en EttlingenAn der Alb in Ettlingen
El Alb fluye tranquilamente por la ciudad y divide la imagen en dos mundos: a la izquierda el verde denso y colgante, a la derecha las cálidas fachadas de las casas.
La luz del día tardío se posa suavemente sobre muros y agua y hace brillar los colores.
Al fondo se extiende un puente sobre el río, la gente se queda en la orilla, casi casualmente.
Se ve la vida de la ciudad – y al mismo tiempo la serenidad con la que el agua acompaña todo.El Alb fluye tranquilamente por la ciudad y divide la imagen en dos mundos: a la izquierda el verde denso y colgante, a la derecha las cálidas fachadas de las casas.
La luz del día tardío se posa suavemente sobre muros y agua y hace brillar los colores.
Al fondo se extiende un puente sobre el río, la gente se queda en la orilla, casi casualmente.
Se ve la vida de la ciudad – y al mismo tiempo la serenidad con la que el agua acompaña todo.Die Alb fließt ruhig durch die Stadt und teilt das Bild in zwei Welten: links das dichte, herabhängende Grün, rechts die warmen Fassaden der Häuser.
Das Licht des späten Tages legt sich weich auf Mauern und Wasser und bringt die Farben zum Leuchten.
Im Hintergrund spannt sich eine Brücke über den Fluss, Menschen verweilen am Ufer, fast beiläufig.
Man sieht das Leben der Stadt – und zugleich die Gelassenheit, mit der das Wasser alles begleitet.
En el Alb en EttlingenEn el Alb en EttlingenAn der Alb in Ettlingen
El Alb fluye tranquilamente por la ciudad y divide la imagen en dos mundos: a la izquierda el verde denso y colgante, a la derecha las cálidas fachadas de las casas.La luz del día tardío se posa suavemente sobre muros y agua y hace brillar los colores.
Al fondo se extiende un puente sobre el río, la gente se queda en la orilla, casi casualmente.
Se ve la vida de la ciudad – y al mismo tiempo la serenidad con la que el agua acompaña todo.El Alb fluye tranquilamente por la ciudad y divide la imagen en dos mundos: a la izquierda el verde denso y colgante, a la derecha las cálidas fachadas de las casas.
La luz del día tardío se posa suavemente sobre muros y agua y hace brillar los colores.
Al fondo se extiende un puente sobre el río, la gente se queda en la orilla, casi casualmente.
Se ve la vida de la ciudad – y al mismo tiempo la serenidad con la que el agua acompaña todo.Die Alb fließt ruhig durch die Stadt und teilt das Bild in zwei Welten: links das dichte, herabhängende Grün, rechts die warmen Fassaden der Häuser.
Das Licht des späten Tages legt sich weich auf Mauern und Wasser und bringt die Farben zum Leuchten.
Im Hintergrund spannt sich eine Brücke über den Fluss, Menschen verweilen am Ufer, fast beiläufig.
Man sieht das Leben der Stadt – und zugleich die Gelassenheit, mit der das Wasser alles begleitet.